Paso a paso las sesiones laser van dejando la piel cada vez más clara y libre de color
El efecto de la eliminación de pigmentos se nota en cada sesión y es progresivo
Gracias a los avances tecnológicos la vida se nos va simplificado y eso lo notamos en lo cotidiano y lo extraordinario: desde las comunicaciones hasta la medicina mejoraron. Muchas cosas en las que antes eran determinantes y definitivas hoy en día tienen remedio.
Un error en un tatuaje, un significado que ya no aporta, un símbolo que ya no tiene valor o sentido puede ser cubierto gracias al avance de las nuevas maquinas y del desarrollo de mejores tintas como también puede ser borrado o al menos reducido a su menor exponente.
El borrado de tatuajes es un tratamiento sencillo pero que requiere capacitación e innovación tecnológica por parte de los profesionales de salud ya que cada generación de equipos dispone de mejores opciones que permiten eliminar más eficazmente el tatuaje.
En líneas generales los sistemas de borrado utilizan un rayo de luz muy potente, rápido y eficaz el cual, al ser absorbido por la tinta, rompe esas partículas en fragmentos, que son entonces removidos por el sistema inmune del cuerpo.
Dependiendo de las características del tatuaje (tamaño, densidad de la tinta, colores, localización, etc.) se determina la cantidad de sesiones y cuáles serán los cabezales necesarios para aplicar el tratamiento.
Las sesiones de borrado se deben realizar cada 21 a 30 días, dado que el cuerpo necesita de ese tiempo para deshacerse y eliminar los restos de partículas de tinta. El metabolismo de arrastre de sustancias no necesarias va removiendo progresivamente los pequeños fragmentos.
En el paso a paso de cada sesión los progresos se van haciendo más notorios. Como se ve en la imagen del encabezado, en la primera sesión logra disminuir la tinta interna del tatuaje, aquella que lo rellena. El contorno se mantiene visible y el tatuaje sigue siendo notorio a simple vista.
Ya en la segunda sesión se puede observar como el contorno de este se empieza a difuminar. Las partículas de la tinta que ya se encuentran mas distantes entre si empiezan a ser expulsadas mas sencillamente por lo cual el tatuaje va quedando disimulado.
Para la tercera sesión el tatuaje ya casi ha desaparecido por completo, se observan pequeños detalles, pero mas del ochenta por ciento del tatuaje ya ha desaparecido.
Para la cuarta sesión ya el tatuaje no se logra ver, tan solo una pequeña cicatriz que con el tiempo desaparecerá como se puede ver en los resultados de la sexta sesión.
La evolución en cada tatuaje es diferente, porque depende del tatuaje en si, los colores, la extensión, la ubicación en el cuerpo y las caracteristicas personales, por ello es importante que la evaluación previa la realice un médico experto en borrado con láser.
FOTO: cortesía del Dr. Fabián Perez Rivera.

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